miércoles 17 de diciembre de 2008

Otra noche pensando en ti


Mi ácida y oscura noche, dame una razón para que arrastre mi cuerpo hasta la más preciada tumba: mi cama...Una vez estirada sobre ella y con los pies dibujando, ¿dibujando?, mejor dicho haciendo garabatos en la pared, decido coger de nuevo un montón de folios, un lápiz con su cajita de minas y dejar que mi corazón guíe a mis dedos sobre el papel para poder así expresar lo que en esta noche siento...

Amor, sólo amor es lo que yace en el fondo de mi alma, alma llena de suspiros al viento, de preguntas sin respuesta y con un único fin: tú. Porque tú eres el aire que respiro, la luz que ilumina mi vida, la suave brisa que me despierta cada mañana, el sonido del despertador marcando las 10, el aroma de las rosas...tú lo eres todo amor, tú eres mi vida.

Renacen en mí todos aquellos sentimientos que creía haber perdido tiempo atrás, cuando me vi perdida en un mar de desilusión, cuando mi vida parecía haberse hundido en el más triste y oscuro pozo...Pero esta vez, han resurgido con mucha más fuerza, me han brindado esas ganas de vivir que no tenía, y tú eres quien ha conseguido que mis ojos brillen otra vez al hablar de amor.

Tus manos, cada vez que me cojo a ellas me siento más fuerte, más segura...siento que te tengo conmigo, a mi lado, y que a través de ellas, con un delicado movimiento, puedo transmitirte miles de sensaciones, desde la más dulce hasta la más pasional.

Esos ojos, que son como dos luceros, capaces de hacerme sonrojar con una tímida mirada, capaces de decir te quiero sin decir una palabra...Son tus ojos los que miro cuando no encuentro el camino, cuando estoy perdida en medio de la nada, cuando quiero volver a entender que mi vida eres tú, y que yo solo vivo para ti.

Son tus labios los que me acercan al más dulce placer, los que derriten mi corazón como se funde el chocolate a fuego lento, los que me hacen descubrir la pasión...Cada vez que me acerco a ti con mucha pericia y junto mis labios con los tuyos puedo percibir una mezcla de excitación y ternura y solo tú tienes ése poder.

Tus caricias, tus miradas, tus besos...Todo tu cuerpo me hace perder la cabeza, y es que si por amor nos volviéramos locos, yo viviría encerrada pensando como escapar para llegar a acariciarte, mirarte y porqué no, besarte...me aceleras el corazón, me haces sentir miles de sentimientos inexplicables que solo contigo he podido sentir...No te vayas de mi lado, que sin ti no podría existir.

Imagínate ahora nuestros cuerpos entrelazados bajo nuestra luna llena, sintiendo el frío de la noche y el calor de nuestros cuerpos. Siente como mis labios te susurran un te quiero al compás de las olas del mar chocando con las rocas. Siente mis manos paseando por tu piel, poco a poco, con miedo y seguridad a la vez, que van subiendo despacio hasta llegar a tu pelo...lo aparto lentamente y lo acompaño con un beso en el cuello...

Mírame y dime que no me quieres, que no sientes lo mismo que yo, que el amor no corre por tus venas, que tu corazón esta cerrado...Dime, amor, que no mueres por besarme, que el amor en ti no yace, que tu cuerpo ya no es mío...Pero por favor te pido, que me mientas al decirlo...

Observo otra vez la noche oscura, rodeo tu cuerpo con mis brazos, apagamos la última vela de un corazón dibujado, te leo mis poesías y al terminar me miras otra vez con la luna en tus ojos, y me besas como jamás lo habías hecho.

lunes 15 de diciembre de 2008

¿Sueño o realidad?

Me siento en el borde de la ventana, me cojo fuerte a las barras de metal, están frías, siento un escalofrío por todo el cuerpo y sonrío porque vuelvo a sentir el invierno.

Me quedo callada para poder observar la luz que desprende en esta noche fría la luna llena. La busco, la miro...sí, parece que la he encontrado entre nubes oscuras de algodón, la observo e intento dibujar en ella tu dulce rostro. Se dibuja una sonrisa en la comisura de mis labios mientras con una pequeña mueca le explico que estoy enamorada. Ella me mira, mis ojos brillan tanto que consiguen hacerle la competencia, y mientras nos iluminamos la una a la otra se desprende una lágrima...

Pero no es una lágrima cualquiera, es de felicidad, una felicidad que solo he podido sentir una vez en la vida y de la que jamás quiero desprenderme. Le explico, mientras la miro con dulzura, que me encanta recordar las noches que paseo junto a ella, siguiendo el camino que va marcando su luz y contando las estrellas.

Me hipnotiza pasear por el borde de la playa, mojándome los pies con las olas mientras con mucha cautela y disimulo te cojo de la mano. Sientes mi mano junto a la tuya, me miras, sonríes, y con mucha dulzura me retiras el pelo de la cara para ver el brillo de mis ojos.

Seguimos andando, dibujamos un corazón en la arena y vamos marcando nuestros pasos. Y en uno de esos pasos, me detengo, tú te quedas un paso por delante de mí, te sorprendo con mis manos en tu cintura y al darte la vuelta...puedo ver reflejada la luna en tus ojos y es en ese mismo instante en el que decido acercarme poco a poco, te miro fijamente a los ojos, me tiembla el pulso, sonrío tímidamente...y cuando por fin decido acercar mis labios a los tuyos...y poder enredarnos en un profundo beso...despierto del sueño más dulce que he tenido nunca.

Una vez despierta, y mientras te arropo con la manta, te doy el más cálido beso y te acaricio deseándote: buenas noches.